EL LÍMITE COMO ORGANIZADOR DEL PROCESO
Aceptar el límite ordena. Obliga a priorizar. A decir que no. A abandonar fantasías poco realistas. Pero también libera. Quita presión. Permite dejar de competir con versiones pasadas de uno mismo. Abre la posibilidad de construir proyectos más alineados con el momento vital.El límite no define lo que no se puede hacer; define cómo hacerlo. Cambia la estrategia, no necesariamente el objetivo. En muchos casos, el Segundo Tiempo no implica bajar la vara, sino cambiar el tipo de juego.
Quienes se resisten a aceptar el límite suelen quedar atrapados en dos extremos:..
La nota completa, con preguntas interesantes para realizarnos en: https://www.2tsegundotiempo.com/post/proyectos-de-segundo-tiempo-nota-iii-b-el-tiempo-el-cuerpo-y-el-l%C3%ADmite
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